Emociones que provoca la Música
La música representa algo
más que una forma de pasar nuestro tiempo, también despierta potentes
emociones. La fuerza emocional que ejerce la música en el comportamiento de
las persona, a lo largo de su vida, es de lo que se encarga de estudiar
la psicología de la música; enfoque de la psicología que se inicia en el
s.XX.
Nuestra mente experimenta
un cambio emocional tras haber oído música, siendo esta una
herramienta terapéutica, en muchas ocasiones, para mejorar nuestro estado de
ánimo siempre y cuando escuchemos la música correcta para ese momento. ¿Tiene
la música un lenguaje universal capaz de provocar “alivio” frente al “dolor” y
puede influir en los vínculos sociales?
Desde que nacemos, la música ya
juega un importante papel en la modificación de nuestras constantes vitales
como la respiración y la tasa cardíaca. Las emociones pueden ser
entendidas desde diferentes ángulos. Un episodio de emoción puede desencadenar tres
componentes de la reacción: excitación fisiológica, expresión motora y
sentimientos subjetivos.
Como ya sabemos, una de las razones
más conocidas por la que nos agrada escuchar música es por su capacidad
para evocar emociones tales como: alegría, tristeza, miedo, tranquilidad o
intranquilidad. Emociones experimentadas también en el cine, el cual ha
sabido aprovechar muy bien la música ya desde sus inicios, cuando aún era mudo,
para realzar la fuerza de las imágenes. Las bandas sonoras cobran cada
vez más protagonismo, pues una película sin banda sonora tiende a impactar nos menos al igual que una película de miedo sin música escalofriante acompañando a
diferentes escenas de tensión e intriga.
Escuchar música también puede aliviar
síntomas de dolor frente a enfermedades. En un estudio realizado por el
Hospital y Universidad de Roehampton se trató de averiguar si
canciones como las “nanas” podían aliviar el sufrimiento que padecían 37 niños
con diferentes enfermedades que fueron sujetos de este estudio.
Las enfermeras del hospital se
encargaron de supervisar su ritmo cardíaco y evaluaron sus niveles de dolor. El
impacto de la música se comparó con el de contar cuentos o dejar al niño solo.
Los resultados de esta investigación fueron publicados en la revista Psychology of Music y mostraron
que…
sólo la música estaba reduciendo el
dolor, disminuía la frecuencia cardíaca y favorecía la mejora de los estados de
ánimo de los niños.
